Cebada (graminae hordeum)

La cebada es el cuarto cereal más importante del mundo en volumen de producción después del trigo, el arroz y el maíz. Se trata de uno de los cultivos más antiguos y algunos granos encontrados en las fosas y pirámides de Egipto indican que la cebada se ha cultivado en estas zonas desde hace más de 5000 años. Las referencias más antiguas a la cebada datan del 3000 a.c. y se han encontrado numerosas alusiones a ésta en la literatura egipcia y sumeria más antigua. El origen de la cebada es aún desconocido y existen diferentes opiniones acerca de si la variedad más antigua era original de Asia Oriental, y más concretamente del Tibet, o bien pertenecía a la zona del Este mediterráneo, Oriente próximo o ambos. Es posible que este dilema no pueda ser resuelto en un cultivo tan milenario. También sabemos con certeza que griegos, romanos y chinos ya cultivaban este cereal y eran totalmente conocedores de sus métodos de cultivo y aplicaciones. Este cereal se suele sembrar en otoño en la cuenca mediterránea y su germinación comienza a la misma temperatura que el trigo.
Las variedades cultivadas de cebada pertenecen a tres tipos distintos: de dos carreras o dísticas, de seis carreras o hexásticas, e irregulares, siendo la hexásticas las predominantes en Estados Unidos, las dísticas las propias de los cultivos europeos y las irregulares las cultivadas en etiopía. Respecto al aprovechamiento o rendimiento que podemos obtener de la cebada, tanto el grano como la paja pueden ser aprovechados para obtener distintos productos con valor alimenticio. Y así el grano es utilizado para la elaboración de bebidas y como complemento en la cocina, mientras la paja es utilizada como comida para animales y ganado.