Remolacha (Beta vulgaris crassa)

Al principio, la planta de la remolacha se cultivaba por sus hojas, que probablemente en aquella época equivalían a las espinacas o las acelgas. Más adelante, la raíz ganó popularidad, especialmente la de la variedad conocida como remolacha azucarera. Ésta debe su importancia a que de ella se extraen casi las dos quintas partes del azúcar producido en todo el mundo. La remolacha azucarera necesita un suelo franco rico y profundo y una temperatura de unos 21 ºC durante la estación de crecimiento. La rotación de esta especie con otros cultivos se planifica de manera meticulosa, y los aportes de abono necesarios han sido objeto de abundante investigación. La cosecha consiste en sacar las remolachas del suelo cortando hojas, coronas y raicillas. Luego las raíces son enviadas a la fábrica, mientras que las hojas y coronas que quedan en el campo son un excelente forraje verde para el ganado. Para la producción comercial de semillas se seleccionan plantas con un contenido aproximado de azúcar del 15%, se colocan en hoyos durante el invierno y se sacan de nuevo en primavera para producir la semilla.